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ORGANIZACIONES PSICOLÓGICAS: el talante proactivo de José M. Prieto

  1. Psicología y Masonería. A lo largo de la primera mitad del siglo XX Psicología era una especialidad de postgrado, cuya cabeza visible fue el catedrático Luis Simarro (1852-1921), de la facultad de Ciencias en la Universidad Complutense. Además, era masón y presidió el Gran Oriente Español durante los últimos cuatro años de su vida. Jugó un papel importante en la creación de la Sociedad de Naciones (1919), el ancestro de la ONU. No es neutro el detalle pues pone de relieve que, además de hombre de ciencia, estaba vinculado a personas que influyeron en la manera de consolidar la democracia, en gobernantes que tomaban decisiones, en controversias y directrices que fueron calando, en acuerdos que dieron lugar a un organismo transnacional que prosigue su andadura en el siglo XXI. Fue además uno de los promotores, con el catedrático Emilio Mira i López (1896-1964) en la Universidad de Barcelona, de la Asociación Internacional de Psicotecnia que puso en marcha, en la Universidad de Ginebra (1919), el profesor Henri Pieron (1881-1964). España y Suiza habían sido países neutrales durante la primera guerra mundial (1914-1918). De ahí que en su territorio los encuentros académicos eran viables.
  2. Psicología y Espionaje. Desde 1913 a 1918, en la casa amarilla, junto al puerto de Santa Cruz de Tenerife, Tekla Achenbach, esposa del profesor Wolfgang Köhler (1887-1967) llevó a cabo los experimentos con primates que le dieron fama a su marido y luego, con 30 años, la dirección del Instituto de Psicología en la Universidad Humboldt de Berlín. No fue casualidad, él había escrito el informe final y la casa amarilla era la tapadera del espionaje alemán y el lugar en que se aprovisionaban de aire y alimentos los submarinos. Ko hler era un experto en electró-mecánica pues su tesis doctoral se basaba en tales pericias para sus hallazgos gestálticos con bombillas. José M.Prieto estuvo implicado en un proyecto de recuperación de la casa amarilla para la psicología. Conversaciones hubo entre el presidente de la International Union of Psychological Science, el Colegio Oficial de Psicólogos, la facultad de Psicología de la Laguna y el Cabildo de Santa Cruz. Nada cuajó del 2004 en adelante. Tenía que haber una programación continua que generara ingresos. No podía depender solo de subvenciones.
  3. Psicología y diplomacia corporativa. Este largo preámbulo sitúa a la Psicología en un contexto institucional en el que los proyectos y laboratorios existen si sus cabezas visibles practican la diplomacia corporativa, también llamada, lobbying. Los ratones de biblioteca son algo más que roedores, pero bastante menos que dirigentes influyentes. Ambos perfiles han sido pertinentes para conseguir que los estudios de psicología se distanciaran, década a década, de los de filosofía, y hallara su espacio propio, es decir, reconocimiento y gratificaciones. En otras palabras, logros y éxitos en la mejora de las condiciones de vida en las sociedades avanzadas que prosperan.
  4. La Asociación Internacional de Psicotecnia se abrió camino en 1921 con un concepto, Psicotecnia, introducido en 1903 por el psicólogo alemán William Stern (1871- 1938) para acotar la intervención y tratamiento psicológico con personas normales, adultas, en sus puestos de trabajo o en ambientes educativos. Era la alternativa al Psicodiagnóstico y a la Psicoterapia. Este contraste, normalidad versus anormalidad psicológica, fue fructífero en el siglo XX, pero en el XXI el examen y tratamiento de la anormalidad se ha impuesto en los campus universitarios, porque así lo han propiciado los decanatos y el Colegio Oficial de Psicólogos. La psicología es salud, es el credo asumido en el catecismo de numerosos estudiantes y titulados superiores con el perfil profesional que se llama Psicología todavía. Cada vez menos con ciencias sociales.  La palabra psicotecnia no figura en los programas de estudio en las facultades de psicología, pero sí en textos legales. Se ha sustituido por evaluación psicológica, más genérico.  Conceptos afines han tecnopsicología y psicotecnología introducidos por el psicólogo alemán Otto Lipmann (1880-1930) y psicotecnia subjetiva y objetiva por Fritz Giese (1890-1935), también alemán. La psicología aplicada hay que sopesarla como tecnología. Esta es una concepción huidiza pero efectiva.
  5. International Association of Applied Psychology (IAAP) empezó a denominarse la Asociación Internacional de Psicotecnia en 1955, y en España y en Europa ha tenido una larga andadura y proyección. Sus miembros son individuos, la mayoría profesores de universidad, que han propiciado con su propio dinero a veces, con proyectos de investigación a menudo, congresos internacionales que han facilitado la comunicación e intercambio del conocimiento científico y sus aplicaciones. Por ejemplo, los congresos fueron una conveniencia pues se conocían personalmente investigadores que, en los países del Este y el Oeste de Europa, estaban fraguando hallazgos rivales y competitivos. Etiquetas como comunismo, capitalismo y sus variantes eran coyunturales. Al despegar la carrera espacial (1957-1975) entre la Unión Soviética y Estados Unidos se socializaron determinados psicólogos de prestigio en congresos celebrados en Bonn (1960), Copenhague (1961), Washington (1963), Ljubliana (1964), Moscú (1966), Amsterdam (1968) Londres (1969). Entre los aspectos psicológicos implicados la selección y entrenamiento de cosmonautas (Unión Soviética, con pruebas psicofisiológicas de laboratorio en torno a las propiedades del sistema nervioso) y astronautas (Estados Unidos, con pruebas psicométricas, datos L, Y y Q), todos ellos militares y pilotos con matices.

En 1984 el prof. José M. Prieto se incorporó al comité ejecutivo de la Asociación Internacional de Psicología Aplicada (ONG de la ONU y UNESCO) y fue su secretario general de 1998 al 2006, y su communication officer del 2006 al 2014. Presidió el XXIII Congreso Internacional de Psicología Aplicada celebrado en Madrid en 1994, con 3.500 congresistas de 82 países. Tenía 44 años.  La profesora Rocío Fernández Ballesteros fue la directora inicial del programa científico, el profesor José Antonio Carrobles su sucesor, y la Dra Aurora Murga la directora del comité organizador.  

El profesor José M. Peiró ha sido su presidente desde el 2010 al 2018, y la prof. Lourdes Mundate, tesorera desde el 2014 al 2020. No han sido una casualidad: poca improvisación. Algo más que el manejo eficiente de estrategias psicológicas hubo. Durante estos años han sido otros 6 los psicólogos españoles que han dirigido algunas de las divisiones especializadas de esta Asociación. La web de la IAAP estuvo alojada durante más de una década en la web de la Universidad Complutense.

La IAAP es ONG de Naciones Unidas (donde cuenta con un comité delegado), miembro asociado de UNESCO, del Internacional Science Council.

6. International Union of Psychological Science (IUPsyS) es la denominación de la organización que emergió en 1951 bajo los auspicios de la UNESCO que fomentó la creación de Uniones Internacionales de sociedades y asociaciones de raigambre científica. Hasta entonces era una serie de Congresos Internacionales de Psicología que empezaron a celebrarse en Paris en agosto de 1889, coincidiendo con la Exposición Universidad que se celebró de mayo a octubre ese mismo año ahí. Se celebraba el centenario de la toma de la Bastilla. Neutras no son las connotaciones. La iniciativa provino en 1881 de Julian Ochorowicz (1850–1917), padre de la Psicología de carácter experimental en Polonia. El congreso de París se ocupó de la Psicología Fisiológica y el siguiente, en Londres 1892, de la Psicología Experimental. El nexo de unión de congreso a congreso un comité internacional. Estaba previsto que el premio nobel Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) presidiera el XI congreso de 1936. Por la guerra civil no se celebró en Madrid sino en Paris en 1937.

Desde 1951 al 2000 en la Unión sólo tenían cabida una sociedad científica nacional por país. La Sociedad Española de Psicología fue una de las fundadoras, José Germain con voz y voto en la constitución, de ahí el privilegio de contar con dos delegados con voto, mientras que las incorporaciones nacionales posteriores cuentan con un solo voto.

Desde el XXIII congreso internacional de psicología celebrado en Acapulco en 1984, uno de los dos delegados con voto de España ha sido José M. Prieto, pues era profesor contratado y jugaba un papel crecientemente activo en la Sociedad Española de Psicología y en el Colegio Oficial de Psicólogos (era vocal).

En el XXXI congreso celebrado en Yokohama en el 2016 fue uno de los dos candidatos a presidente. Estaba en juego ser el primer presidente de la Unión de habla hispana, o ser la primera mujer presidente. Esta opción prevaleció.

La IUPsyS es ONG de Naciones Unidas (cuenta con un comité delegado), miembro de UNESCO, del Internacional Science Council e interlocutor de la Organización Mundial de la Salud. Ningún congreso de la Unión se ha celebrado en España. Conversaciones ha habido y muchas pegas.  Heliodoro Carpintero, Alicia Salvador y Maria Paz García Vera han sido miembros del comité ejecutivo.

A partir del 2000 ha mutado y las sociedades nacionales son predominantemente de carácter profesional.

  • La Sociedad Española de Psicología (SEP) se creó un año después de la creación de la unión. Fue una secuela estratégica: España estaba aislada, boicoteada e internacionalmente desacreditada. Los fundadores fueron cuatro psiquiatras, con buenas conexiones con el gobierno dos de ellos, un sacerdote, un psicólogo militar que había combatido en la división azul y un psicólogo matemático, formado en Estados Unidos con una beca española. Su secretario, José Mallart (1897-1989), fue el nexo de unión y de continuidad, pues consiguió que la Revista de Psicología General y Aplicada se publicara con regularidad.  Mallart tuvo muchos problemas durante el franquismo porque se había graduado en Educación en el Instituto Jean Jacques Russeau de Ginebra, y ello conllevaba connotaciones algo más que suspicaces. En los años finales de su vida el Colegio Oficial de Psicólogos completó su escuálida pensión hasta el fallecimiento. La iniciativa provino de José M. Prieto que antes de acabar la carrera de Psicología fue aceptado como miembro en 1974 y en 1977 publicó su primer artículo en esa revista que contaba con revisores.

Miembro activo en el grupo de Psicología Industrial pasó a ser miembro del comité ejecutivo en 1989 y durante más de 30 años hizo viable la continuidad que prosigue como división científica en el Colegio Oficial de Psicólogos. 

El Instituto Nacional de Psicología Aplicada y Psicotecnia estuvo vinculada a la SEP desde sus inicios, contaba con edificio propio en Madrid, en Barcelona, en Pamplona. Se nutría con las tasas que pagaban por las evaluaciones psicológicas de índole escolar y laboral que se llevaban a cabo. Tenían autonomía financiera. El ministro Joaquín Ruiz Giménez, durante su mandato, 1951-1956, facilitó muchas sinergias. Era además rector en la Universidad Complutense Pedro Laín Entralgo.

La Escuela de Psicología y Psicología halló acomodo en 1954 en la sede histórica de la UCM, en el edificio conocido como Paraninfo. Allí se formaban titulados superiores que optaban por un postgrado en Psicología. Sin apoyos institucionales de primer nivel las sociedades científicas suelen encallarse. Se integró en la facultad de Psicología de la Universidad Complutense.

Cuando hubo que desmontar el instituto José M. Prieto obtuvo del decano de Psicología, prof. Florencio Burillo 30.000 pesetas con las que, en camión, se trasportaron todos los fondos bibliográficos, los tests, mobiliario, documentación que se salvó, pues, de la quema. Los fondos de educación se los quedó la escuela de magisterio de la Universidad Complutense, y forman parte de la biblioteca de Ciencias de la Educación. Se salvó así el tesoro de décadas. Nadie se ocupó de ello en Barcelona. Sí en Pamplona, en el Instituto Navarro de Administración Pública.

En 1983 el edificio entero pudo haber pasado a ser un anexo de la facultad de Psicología de la UCM o del Colegio Oficial de Psicólogos. Era un edificio que no estaba catalogado en ningún ministerio, ni siquiera el de educación. Por haberse creado el COP y la Facultad en 1979 no había margen de maniobra económica para hacerse cargo y utilizarlo como centro de atención al público, financiable con tasas. Era Psicología Aplicada lo que allí se hacía y la prioridad en la facultad eran los experimentos.

La Academia de Psicología de España en el 2016 logró recuperar un espacio ahí pero las premuras económicas impidieron la continuidad. Ese edificio lo comparten la UCM, la inspección de Educación de la Comunidad de Madrid y el rectorado de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Las escrituras de cesión de los terrenos al ministerio indica claramente que el edificio solo puede utilizarse para Psicología Aplicada y Psicotecnia. En la secretaría de la facultad y de la academia existen fotocopias de tales documentos de 1954 y 1956. El cómo los obtuvo, 35 años después, José M.Prieto tiene que ver con haber localizado al psicólogo que cerró la puerta, con llave, del Instituto. Es algo más que memoria a largo plazo.    

  • El Colegio Oficial de Psicólogos fue creado por el parlamento español en diciembre de 1979. La trastienda estuvo en la sección de Psicología del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Madrid. En la vocalía de Psicología Industrial José M. Prieto tenía un papel activo, de suerte que el vocal, Javier Iraeta (1948-2002), optó por no incorporarse a la nueva junta de gobierno pues su prioridad era su consultora. Prieto fue co-optado como vocal hasta que en las votaciones de 1981 pasó a ocuparse de Psicología del Trabajo.

Los parlamentarios de UCD estaban en contra de la creación de este colegio, pero mirando en los archivos de la facultad Rafael Burgaleta (1942-1992) descubrió que el presidente del Congreso de los Diputados tenía una hija que era psicóloga y colegiada. Las tornas cambiaron pues en UCD tuvieron claro que los psicólogos eran progresistas de centro izquierda, por tanto, una excepción respecto a otros colegios profesionales de raigambre centro derecha. El PSOE apoyó porque cinco psicólogos eran parlamentarios y jugaban un papel activo en los órganos directos del partido y de UGT. La necesidad crea aliados.

La normativa legal que dio firma a los psicólogos en los certificados que se precisan para sacar y renovar los carnés de conducir es el fruto de esa alianza. El Colegio de Médicos tenía la exclusiva de emisión del certificado y la tasa implicaba unos ingresos que rondaban los mil millones y medio de pesetas anuales. Prieto estaba en esa comisión de seguridad vial como delegado del COP y fue la primera norma en la que los psicólogos y los médicos están en igual de condiciones para dirigir el centro.

Desde que el certificado de conducir lo emitió la Dirección General de Tráfico la cuenta de pérdidas y ganancias del Colegio de Médico sufrió un descalabro notable. Fue la primera vez que un protocolo de intervención psicológica en tráfico fue respaldado legalmente por un ministerio. Otro tanto ocurrió después con el certificado para el permiso de armas y, más tarde, para el de dueños de perros peligrosos. Todo ello se redactó en el COP Madrid.

Otro tanto ocurrió con la ley de aborto. Dos dictámenes eran precisos, uno debía ser médico y el otro estuvo en un tris de ser psicólogo. Surgió al teléfono la pega: el título de psicólogo no tenía carácter sanitario entonces. Convenía que hubiera dos ópticas clínicas intervinientes y no una como se legisló entonces. El Colegio de Médicos profesaba institucionalmente el credo pro-vida pues la junta directiva era muy católica.

Conviene abrirse puertas donde se redactan leyes.  En la etapa de Aznar como presidente de gobierno José M. Prieto redactó el borrador de un proyecto no de ley sobre la igualdad de oportunidades en los procesos de selección de personal que el grupo del PP en el senado respaldó y vetó el ministro de trabajo. Ese mismo proyecto fue examinado por el grupo PSOE en el senado durante el mandato de Zapatero. No siguió adelante porque quienes investigaban esos temas en las facultades entendieron que su prioridad eran los sexenios y no hacer lobby para cada grupo político entendiera y votara a favor. Es un ejemplo: es más fácil investigar y publicar que conseguir que sus hallazgos pasen a ser legalmente protocolos ejecutivos. Los puestos existen porque se crean vacantes. Los índices de impacto solo cuentan en la universidad. En 1921 se celebró el II congreso Internacional de Psicología y una de sus secuelas fue la evaluación psicológica de los conductores de tranvías y taxis. Justo al año siguiente se publicó la norma en el BOE.

  • La revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones fue una secuela del II congreso de Psicología del Trabajo celebrado en abril de 1983. Fue patrocinado por la Sociedad Española de Psicología y el Colegio de Psicólogos de Madrid. Con los beneficios Miguel Ordoñez (1935-2014) y José M. Prieto se encargaron de poner en marcha la revista partiendo de cero. Hubo que pescar trabajos y autores internacionales y españoles que aportarán los hallazgos de sus investigaciones, evaluaciones o constataciones profesionales.

Prieto introdujo una norma inusual en España. La dirección tenía dos años de mandato en ejercicio más uno de transición. De esta forma se propiciaba que la revista no se personalizara en torno al director. Pasados tres mandatos esa norma se descartó, y ello ha entrañado asociar la revista a una persona que la lidera años y años a su gusto y pertinencia. Además, Prieto no publicó ningún artículo, pues no es apropiado ser arte y parte. Tan solo reseñas de libros recién publicados. Es lo que acaece en entornos internacionales. Las revistas científicas no se personalizan.

  • La European Federation of Psychologists Associations (EFPA) fue una iniciativa del Instituto Holandés de Psicología que se puso en marcha en 1981. Dirigentes de vocalías de psicología clínica y de la salud de varias asociaciones nacionales de psicología en la Unión Europea empezaron a mantener reuniones anuales. En 1984 se incorporó España como observadora, es decir, José M. Prieto. El COP pasó a ser miembro y con Manuel Berdullas crearon una vinculación estable que perdura. Letonia, Lituania, Cataluña. Prieto está adscrito al Board of Scientific Affairs desde el 2001, con el profesor Jesús Sanz como sustituto. Son dos reuniones anuales que conllevan la generación de documentos como los Minimal Standards en los programas de doctorado en Psicologia, los evidence-based standards, el código deontológico o, más recientemente, las aportaciones psicológicas en lo que atañe a la pandemia que es el covid 19.
  1. European Psychologist empezó siendo una Newsletter de la European Federation of Profesional Psychologist’s Associations. La prof. Angela Schorr concibió la revista como contrapunto equiparable a American Psychologist. Fueron vacilantes las conversaciones con varias revistas de psicología ya existentes en Europa que podían cambiar la denominación para ampliar suscriptores. La lengua fue un escollo pues cada sociedad psicológica nacional tiene la suya vernácula al menos y convertir la revista, monolingüe, en la palestra profesional europea era un galimatías. Además, se previó que cada asociación nacional se comprometiera a adquirir, año tras año, unos ejemplares con los que cubrir los costes básicos, a sabiendas de que los profesores e investigadores son reticentes a suscribirse a revistas: las tienen gratis a mano. Los profesionales, por ejemplo, en España, piensan y examinan sus casos, sus logros, sus hallazgos en la lengua materna, multivariada como es sabido.

La primera reunión formal tuvo lugar en Berna, en la sede de Hogrefe, una editorial alemana de tests y libros psicológicos radicada en Suiza. No es casualidad. Además, ese día las mujeres estaban en huelga, pero como la legislación helvética no reconocía ese derecho, se habían tomado el día libre para asuntos propios. Representando a España en esas previsiones José M. Prieto que ha permanecido durante décadas en el comité editorial y en las reuniones bianuales que coincidían con uno de los congresos internacionales de psicología que se celebraban en Europa.

En las universidades españolas han tardado varios quinquenios en reconocer como mérito académico esas dedicaciones cosmopolitas de sus profesores. La Aneca tampoco. Sus cabezas visibles lugareñas con brindis al sol y la minería de datos. Muy científicas fueron las razones de mi incorporación a esa agencia nacional. El director y yo nos conocíamos porque veraneábamos y compartíamos tertulias, siendo estudiantes, en la piscina universitaria de Moncloa. Éramos perspicaces.

  1. El European Network of Organizational Psychology (ENOP) fue una iniciativa privada, en 1980, de varios directivos de la International Association of Applied Psychology, todos ellos provenientes de la División 1: Work and Organizational Psychology.  Las reuniones tenían lugar en Paris, una vez al año en primavera, en la Maison des Sciences de l’Homme que patrocinaba ciertos gastos de viaje y alojamiento, sobre todo a profesores de psicología de esta especialidad de los países detrás del telón de acero.

José M. Prieto se incorporó en 1984 pues la estrategia entrañaba localizar a un profesor universitario en cada país. Luego pasaron a ser dos. Se identificaban así cabezas visibles que constituían una red. El comité de coordinación se reunía otras dos veces al año y José M.Prieto también formó parte unos años. El jueves y viernes había una sesión de índole académica y el sábado de carácter planificador y administrativo.

Era, pues, un cenáculo en el que se propiciaron iniciativas entre psicólogos industriales de raigambre capitalista y comunista. De la web se ocupó al principio José M. Prieto y estaba alojada en la web de la Universidad Complutense.  Con la caída del muro de Berlín la ENOP respaldó a sus miembros del Este cuando ocurrió la purga de profesores diferenciando a aquellos con o sin reconocimiento internacional.

Una escuela de verano en Budapest fue patrocinada al completo por la Soros Foundation. Para varios catedráticos y profesores de la especialidad de psicología del trabajo ese fue su primer peldaño promocional. En términos contemporáneos puede hablarse de influencers.

En el 2005, dos décadas y medio después, se desactivaron las reuniones periódicas en Paris. Misión cumplida.

  1. Los European Congress of Psychology se originaron a raíz de un choque de trenes entre presidente y secretario general de la ya mencionada International Association of Applied Psychology. Hubo dos candidaturas de congresos para el año 1990, una en Kioto y otra en Amsterdam. No se había celebrado ningún congreso en Asia y el XXII Congreso Internacional de Psicología Aplicada se celebró allí. Ya que se había movilizado al Congress Bureau de Amsterdam el palacio de congresos de esta ciudad fue la sede de este primer congreso europeo en 1989. Fue un experimento.

José M. Prieto estuvo implicado ya que pasó a ser el presidente del XXIII Congreso Internacional de Psicología Aplicada, celebrado en Madrid en 1994. De ahí que durante décadas, cada dos años, estuviera activo sea en el comité científico, sea en el organizador, desde el II Congreso Europeo de Psicología celebrado en Budapest en 1991. Se procuró alternar los congresos bianuales, uno en el norte de Europa,  otro en el centro o en el sur.

Las sociedades nacionales de psicología no estaban habituadas a celebrar congresos con amplitud de miras europeístas. Además, hubo que resolver los problemas ligados a la diferencia de salarios en los países occidentales y en los antiguos países del este de Europa. Había dos tarifas de inscripción.

La lengua oficial ha sido siempre el inglés, pero hubo que resolver el dilema de cómo dar cabida a las lenguas vernáculas sin caer en la quimera de dos congresos paralelos en el mismo calendario con asistentes diferentes en el mismo lugar. Además, estaba la exigencia de los monolingües de que hubiera traducción simultánea. Los costes se disparaban y los enfados conllevaban boicot, inasistencia de los psicólogos del país. Por ejemplo, ocurrió en el VI congreso celebrado en Roma en 1999.

  1.  La European Association of Work and Organizational PsychologyEAWOP- fue una iniciativa autónoma de profesores de psicología del trabajo y de las organizaciones, miembros de la División 1 de la IAAP. Se contó con el apoyo de sociedades nacionales de psicología en las que había un área de esta especialidad. Cada país se comprometía a movilizar un número preciso de profesionales al congreso, cuyo tope eran 300 personas. Es decir, identificación de elites con raigambre organizacional en dos vertientes, innovación e investigación. Cada país aportaba un porcentaje del coste estimado. La diferencia entre los profesionales del país que acudieron y el número de participantes comprometidos generaba un déficit (que abonaba) o un plus (que se bonificaba) a la sociedad nacional que había acertado o se había equivocado en sus previsiones.

Escaseaban en España los profesionales que pudieran intervenir con fluidez en inglés y con aportaciones novedosas. Los congresos se consolidaron y en Paris se redactó la versión final de los estatutos de lo que pasó la EAWOP, que ha mantenido, tácticamente, un notable distanciamiento de la EFPA.

Otra secuela fue hacerse cargo de la revista European Journal of Work and Organizational Psychology que había puesto en marcha la división 1 de la IAAP. El primer director de la revista fue el secretario general de la IAAP. Se resolvió, amablemente, el malestar derivado de la elección de Kioto (y no Amsterdam) para el congreso de 1990. El arriba mencionado profesor Peiró fue el segundo presidente. No fue fácil, lo sabe quien estuvo en la redacción de los estatutos y en la puesta en marcha: años de tanteos.

  1. De la Academia de Psicología de España –APE- empezó a hablarse en Londres durante el VII European Congress of Psychology realizado en el Barbican Center. Fue una conversación informal en que se pasó revista a los profesionales de la Psicología que ocupaban o habían ocupado puestos como rector o vicerrector en universidades, ministros, parlamentarios, consejeros de educación, sanidad o trabajo, comités internacionales. Comparado con lo que había en otros países la psicología tenía estatus de Facultad, que agrupaba departamentos. El parlamento español había creado el Colegio Oficial de Psicólogos, el sistema de evaluación de sexenios estaba afianzándose a través de los artículos publicados en revistas internacionales de psicología con prestigio. Era hora de ponerse a estudiar la viabilidad de una academia.

El proyecto lo nutrieron directivos del Colegio Oficial de Psicólogos y de la Sociedad Española de Psicología. Se sopesó la pertinencia de una Fundación de amig@s de la Academia para recabar los fondos pertinentes y es lo que se acuñó como Psicofundación siguiendo las huellas de la American Psychological Foundation (APF).

En 2003 José M. Prieto se reunió con directivos de la APF durante la convención anual en Toronto de la American Psychological Association. Figura clave fue Raymond Fowler (1930-2015), vicepresidente de la APA.  Se recabaron así ideas, estrategias y barreras que sopesaron luego miembros de las ejecutivas del COP y de la SEP.

En una primera fase se precisaban académicos potenciales con contactos fiables en altas instancias nacionales e internacionales. En otros contextos se conoce como diplomacia corporativa. La Academia podía llegar a existir si ciertas personas influyentes podían conseguir que las puertas del No pasarán a ser del .  

Fueron catorce años de cabildeo (lobbying). La gran barrera fue el Instituto de España donde votaron no las reales academias, pues Psicología era una rama de la Medicina. En un segundo tanteo, aliada fue la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (RACMP), pues del No pasó al Sí.

En el Ministerio de Educación estaban hartos de los Noes reiterados de las reales academias a varios asuntos en las que fueron consultadas. Por el contrario, los psicólogos estaban siendo, frecuentemente, noticia porque intervenían con gusto en las situaciones delicadas en que su dedicación era requerida. Y la incorporación inmediata de psicólogos en el accidente suicida del vuelo 9525 de la compañía Germanwings en marzo del 2015 funcionó como la mágica frase del cuento: “Ábrete Sesamo”. Se pudo acceder al tesoro candado en la cueva y lo que había empezado siendo un grano de mostaza había prosperado y cundió en el mes de mayo del 2015. También fue preciso que con el cambio de ministro hubiera un contacto amable con la psicología. Lo que sigue puede consultarse en la web de la APE.

En la rueda de prensa en Presidencia después del consejo de ministros optaron por aludir a los respaldos internacionales de la IUPsyS, la IAAP, la EFPA, así como a la RACMP. Es decir, se ninguneó a las negacionistas.

La estrategia es ser bisagra.

El profesor de la Universidad de Harvard y embajador de Estados Unidos en India, John K. Galbraith (1908-2006), en sus memorias, destaca el clandestino papel de las bisagras: están en ambos lados de la puerta, en ambas estancias. Y una bisagra es el secretario de una organización, de una empresa, de una comisión. Además de redactar las actas (a su gusto y conveniencia de modo fidedigno) es la cabeza visible con la que contactan, administrativa y ritualmente, los miembros. Suele ser su confidente y, si además tiene pericia en el manejo de los medios, entonces se convierte en quicio. Es visto y ve. Influye porque es el punto de articulación:  suele tomar decisiones y sabe muy bien quién las ha tomado y quién no. Las secuelas de cada uno de los puntos de las actas las tiene muy claras quien las ha redactado. El presidente manda y el secretario ojea cómo se ejecuta lo acordado.

Con mentalidad organizacional

Las organizaciones reseñadas tienen décadas a sus espaldas, es decir, han funcionado. ¿Por qué? Haylos que se encuentran a gusto poniendo en marcha organizaciones locales, específicas. Los resultados se cosechan en el entorno próximo, es decir, la ciudad, el municipio. Haylos que se empeñan en implicarse en organizaciones internacionales, con pretensiones cosmopolitas, y antes o después acaban liderándolas. Ambas modalidades tienen su atractivo.

Y el horizonte en perspectiva

No es lo mismo haber crecido en los pisos más bajos de un edificio, donde los ruidos de la calle llegan en directo, que vivir en los más altos del rascacielos, pues las personas y los coches se ven minúsculos, los ruidos callejeros no llegan. Quien vive en la azotea de una casa alta como panorama tiene los tejados, las torres de las iglesias, el perfil aéreo de la ciudad o pueblo. Poco o nada que ver con lo que se observa y oye desde la ventana a ras de calle o en el primer piso. Los ladrones y violentos están al alcance de un cristal roto. Por eso las rejas, las verjas de hierro forjado.  No es lo mismo ver las nubes que no verlas en el día a día. En los pisos altos la sorpresa puede ser un paracaidista o un trepador con arnés.  

Justo en la vacuidad

Los huecos son también importantes. En una organización hay vacantes que nadie quiere, por ejemplo, secretario, pues tiene mucho que currar. Hay cargos para los que hay tortas, por ejemplo, el presidente si la organización es solvente. Los vocales van y vienen: tienen derechos y muy pocas obligaciones. Los provincianos suelen ser monolingües: la cancela está cerca. Los cosmopolitas son de distancias largas y son multilingües. El campo no tiene vallas. A la hora de hacerse un hueco en una organización las vacantes cuentan para quien sabe manejarlas estratégicamente. Se llama talante. También destreza y continuidad

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